martes, 19 de septiembre de 2017

Mi palabra y mi visión

Serás feliz de estar a mi servicio. Estarás atada, pero nunca te habrás sentido tan libre. Recibirás azotes y te sentirás como una guerrera, por ser capaz de recibir tantos. Hablarás mansamente y con mucho respeto, pero tu presencia rugirá como un león, que será escuchado por muchos.

La calma será mi mano en tu garganta y mi voluntad, envolviéndote a tu alrededor, ahogando la duda fuera de tu mente y dejando que tu sumisión crezca más y más.

Sentirás la amabilidad, incluso, en los intercambios más intensos, por eso, sonreirás con cada marca dejada detrás, en tu cuerpo.

Al hacerlo así, me ganaré y guardaré tu confianza. Me apropiaré de tu servicio y encontrarás consuelo en mi dominación.

Cultivaremos y crearemos momentos tan ricos en propósitos y pasión, que el sabor de nuestros cuerpos colisionando, se quedará en nuestros pensamientos, mucho después de que cada momento termine.

Esa es mi palabra, esa es mi visión.

domingo, 17 de septiembre de 2017

Quiere que la libere

Acostada desnuda sobre su espalda, pellizcando sus propios pezones, muriendo por jugar con su clítoris, rogándole para que la cogiera, ella hace lo que él quiere, sin importar cuán placentero o doloroso sea.

Empapando sus bragas. Haciendo todo, excepto tocarse su coño. Agarrando sus pechos, fuerte, muy fuerte. Humedeciéndose más y más. Entonces, cuando ella ya no puede aguantarlo más, le pide que la libere.

Pidiéndole que se adueñe de ella, que la posea. De modo que, mientras esté al lado de él, aquélla no tenga que pensar en el trabajo, en nada de lo que la rodea, sino sólo preocuparse en nada más que las sensaciones.

La libertad a través de la sumisión.

viernes, 15 de septiembre de 2017

La vagina que no estaba allí

A ella, le llevó cuarenta años en familiarizarse con su vagina y toda esa cosa extraña que la acompaña.

La complejidad de la anatomía femenina le hace sentir lástima por aquellas mujeres que hacen su negocio manteniendo a otras mujeres sexualmente realizadas. Los hombres se forman, en gran parte, para preñar. Claro, tenemos próstata y perineo que hacen una bonita función de placer inteligente, pero ¿un orgasmo? ¿En serio? Ella dice que eso es un defecto de diseño, si, alguna vez, viera uno.

Ella necesita cinco o más para sentirse saciada y cada uno de ellos los siente como un alienígena en comparación con el que tuvo antes de ese. Pasó toda su vida buscando maneras de replicar a la sensación elusiva del Orgasmo Número Dos ( Dun duh dun ). Ella recomienda el Segundo Orgasmo atendiendo simultáneamente al punto G. ¡Oh, Dios!

Cuando llegó a los treinta y cinco años, sabía casi todo lo que había que saber acerca de sus bits de señora. Vagina, clítoris y punto G. Eso es todo lo que realmente necesita saber, ¿correcto? Bueno, espera un segundo. ¿Qué coño es ese extraño bolsillo debajo de la vagina y por qué no lo suelen ver antes las mujeres? El 90 % de los diagramas que se encuentran no tienen ni siquiera esa zona.

Hace un año, finalmente, ella encontró todo lo que había que saber sobre las vulvas. Hasta que pasó otro día y, coño, pensó que su abertura uretral estaba dentro de su vagina e, incluso, si no lo está, seguro que las heces no están siempre allí, abajo donde el diagrama dice que están destinadas a estar. Pues bien, ella tiene una uretra misteriosa e invisible para toda la humanidad. Se supone que ella puede vivir con eso.

Contra más descubría, más suerte tenía. Si usted, mujer, conoce su anatomía ya tiene suficiente imaginación para experimentar en los lugares a donde va (gracias, Dr. Seuss). Las mujeres ni siquiera necesitan perderse con las miríadas de posibilidades que sus vaginas presentan para variar sus propias sensaciones. También está el inmenso universo de sus hormonas. ¿El juego suave de los azotes te humedece? ¿Qué jodido, ¿verdad? ¿Qué tal el juego de azotes? Eso sólo intensifica cada sensación que sigue. ¿Puede alguien escuchar un bit en el segundo orgasmo con la atención simultánea al punto G después de una sesión intensa de azotes? Si es así, lo celebrará bastante y con mucha fanfarria.

El otro día, un señor dominante llamado Pantalones explicó con grandes detalles lo que una vagina hace durante un orgasmo. No voy a decir si me gustó lo que oí, pero diré que las vulvas de las mujeres son mucho más extrañas que las gallinas cuando se corren. Nunca seré capaz de pensar en la vulva de una mujer como algo menos que una criatura extraterrestre de un mar profundo.

Muchas mujeres se sienten muy tontas aprendiendo cosas nuevas sobre su propio cuerpo en la madurez de los cuarenta años, pero, aparentemente, no es tan inusual. La mitad de las mujeres españolas no pueden localizar una vagina en un dibujo médico. Me parece sorprendente que muchas mujeres sean tan extrañas a su propio cuerpo. Las mujeres tienen una capacidad de placer que los hombres no podemos replicar y, por lo tanto, es un poco difícil que algunas lleguen al pico, si ni siquiera pueden señalar el punto de su propia vagina en un simple diagrama.

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Ansiando las estrellas

Me gusta las ansias que tienes. Cuando deseas la sensación de una mano sobre tu trasero. Cuando anhelas la sensación de agujas y alfileres en tu piel. Cuando anhelas la sensación de ser penetrada…por todas partes, incluso por tu mente.

Cuando anhelas la sensación de estar impotente, estar inmovilizada y estar controlada.

Cuando anhelas la sensación de que nada más en el mundo importa, nada más en el mundo se necesita que ser considerado, nada más pesa en tus pensamientos, excepto caer hacia atrás, hacia abajo, hacia dentro, a la sensación y dejar que te rodeen y llenarte hasta que estés tan plena, que explotes en mil haces de luz, como un cielo nocturno de estrellas.

Nunca quisiera tener una sesión contigo una vez. Esa primera vez crea antojo. Quiero estar allí de nuevo, una y otra vez, para ver ese deseo en el brillo estrellado de tus ojos.